Sacro sereno · rama de olivo, verde suave y crema
Invitaciones digitales para bautizo, con los padrinos, la iglesia, el mapa y la confirmación de la familia por WhatsApp.
Créala y mírala gratisPagas $45.000 solo si la publicasNequi, PSE o tarjeta · se publica sola
¿Estás en México? Mírala con precios en pesos mexicanos
El bautizo es esa primera gran fecha del bebé, y la invitación es lo primero que ve la familia. Aquí eliges entre un diseño Express que armas tú mismo en minutos o una invitación PRO diseñada a la medida con las fotos, los padrinos y la canción que ustedes elijan.
En Argentina les dicen tarjetas de bautismo; aquí son las mismas, listas para editar. Nube y Olivo, Acuarela Nube y Náutico Marinero: tres estilos suaves, pensados para la ceremonia y para la celebración de después. Cada uno se edita en minutos con tus fotos y los datos de tu bebé.
La invitación Express la armas y la ves terminada gratis. Pagas una sola vez, al publicarla.
Con tarjeta desde fuera de Colombia, el cobro sale en pesos colombianos y tu banco hace la conversión; con PayPal pagas el precio de tu país. La hecha a la medida se paga cuando la apruebas. También hay diseños gratis: se publican sin pagar y llevan la marca de InvitaciónYa.
Antes de mandar la primera invitación de bautismo, siéntate cinco minutos con la pareja o con la mamá y arma una lista corta: nombre completo del bebé, fecha, hora exacta de la misa y nombre de la parroquia. Si la celebración es en otro lugar —la casa de la abuela, el salón social del conjunto, un restaurante— esa segunda dirección también va en la invitación, con su propio botón de mapa. Cuando la ceremonia y la fiesta quedan separadas por calles o por barrios, ese detalle evita que medio grupo familiar llegue a las cuatro a la iglesia que empezaba a las tres.
En una tarjeta de invitación de bautismo impresa casi nunca cabe algo distinto al nombre del bebé y la hora. En una invitación digital de bautizo sí cabe: una sección con el nombre del padrino y la madrina, una foto si la familia quiere y una frase de agradecimiento. Es el tipo de detalle que el padrino recuerda, sobre todo si vive en otra ciudad y no puede estar en cada paso de la organización.
La fecha de envío también importa. Para un bautizo, dos o tres semanas antes suele ser suficiente: es una ceremonia más íntima que una boda, casi siempre familiar, y el grupo de invitados ya sabe que viene. Mandar la invitación de bautizo por WhatsApp una semana antes deja el tiempo justo para que la abuela avise a sus hermanas y el padrino organice el viaje si toca.
Aquí es donde más tiempo se pierde con el método tradicional: llamar familia por familia para saber quién va, apuntar en un cuaderno, perder el cuaderno. Con una invitación digital de bautizo, cada invitado toca un botón, escribe su nombre y cuántos van, y ese mensaje llega directo al WhatsApp de los papás, sin planillas ni grupos de treinta personas escribiendo al tiempo.
Dos preguntas que casi toda familia se hace en este punto:
Sobre el diseño: si el bautizo es sencillo y quieres tenerlo listo hoy mismo, los diseños Express —Nube y Olivo, Acuarela Nube, Náutico Marinero— se editan solos en el navegador con las fotos y el nombre del bebé, y quedan publicados apenas pagas. Si prefieres algo hecho a mano, con la paleta exacta del bautizo, la foto principal recortada como quieres y hasta una animación pensada para esa ceremonia, ahí entra la versión PRO: se las armamos nosotros en 24 horas hábiles, con dos rondas de ajustes incluidas.
Lo que no cambia entre una versión y otra es lo esencial: cuenta regresiva en vivo, música de fondo, mapa con botón a Google Maps, y esa confirmación directa al WhatsApp que le quita a los papás la única parte estresante de organizar el bautizo.
Cada diseño es una invitación interactiva: se abre con un toque, tiene animación y un botón para responder. Cómo te llegan esas respuestas lo explicamos en la invitación digital con confirmación de asistencia.
Las misas de bautizo a veces se acomodan según la agenda del padre, y cambiar la hora después de imprimir tarjetas sale caro. Con la invitación digital puedes confirmar primero con la parroquia y diseñar después, sin afanes.
Suena obvio, pero es el error más común: un segundo nombre que la familia no usa a diario, o un apellido compuesto que alguien acorta. Revísalo antes de enviar, porque la invitación queda ahí, de recuerdo.
No asumas que todos conocen el barrio. Un mapa para la parroquia y otro para la casa o el salón evita que la tía que vive al otro lado de la ciudad llegue tarde a la misa por ir directo a la fiesta.
Es tiempo suficiente para que el padrino que vive en otra ciudad organice el viaje y la abuela alcance a avisarle a toda la familia, sin sentir que la estás apurando.
Elige uno de los diseños y arma la tuya en el editor, o escríbenos por WhatsApp si prefieres que te la diseñemos a la medida.